Patricia en Nkoni – septiembre del 2011

La visita de Pat a Nkoni, en septiembre de 2011, ha sido una gran ocasión para ver con nuestros propios ojos – através de los de Pat- el desarrollo del proyecto a casi 20 años de sus comienzos.

La difícil situación económica global, la  acusada falta de liquidez y de prospectivas de estabilidad para las próximas décadas, están provocando en África un fuerte aumento en el precio de los bienes de primera necesidad, desde la gasolina a las materias primas. A pesar de ello, el proyecto sigue activo y nuestros primeros jóvenes diplomados se han dedicado a la educación de los mas pequeños, creyendo, como nunca, firmemente en la solidaridad y en el valor de la educación para todos. 

Pat ha podido así conocer a Michael (ya casado y con dos hijos, que sigue impartiendo clases en la escuela), a Betty (nuestra enfermera diplomada, con su hija de 1 año) y a las personas mayores que forman parte del Consejo Directivo de la escuela y que continúan manteniendo vivo el interés de todos por el desarrollo y bienestar de los niños de Nkoni. Niños y niñas que hoy en día tienen libre acceso a la biblioteca, a la enfermería y, los mas grandes, a la escuela, que de noche se transforma en dormitorio, permitiendo así concentrarse en los estudios a aquellos que viven más alejados de la escuela.

A pesar de estas buenas noticias, las dificultades siguen estando ahí: los recursos para garantizar la regularidad en el abastecimiento de medicamentos a la enfermería son siempre mínimos, muchos niños viven en casas que están en un estado lamentable y, por lo tanto, ni siquiera pueden llevarse los libros de la biblioteca a casa, pues se mojarían. A la educación sanitaria aún le queda mucho camino por recorrer, sin contar con que, Betty, ella sola (y a pie), no puede hacerse cargo de la extensa área agrícola del pueblo; las aulas de clase, transformadas en dormitorios, son una gran, pero inadecuada, manera de solucionar la necesidad de un verdadero dormitorio para los estudiantes del ultimo año, así como para los profesores que llegan de lejos y que gastan su bajísimo sueldo en un alojamiento próximo al colegio.

En el 2012 tendremos dos alumnos en la universidad (Emmanuel y Vicent), para obtener una diplomatura, uno de medicina y otro de magistratura, por lo que, evidentemente, nuestros esfuerzos se habrán visto recompensados con creces, quedando claro que verdaderamente vale la pena dar a estos jóvenes la posibilidad de construirse un futuro.

 esta página ha sido traducida al español por Esteve Dandachli